Preguntas disparadoras de la Sanadora espiritual.
A
ti, Mujer SANADORA:
Te dejo estas preguntas disparadoras, para ayudarte a ver tu
potencial de sanadora espiritual.
Cada pregunta puedes contestarla durante el proceso, en diferentes
ocasiones, para llegar a un registro aún más profundo.
Esta guía te servirá para
trabajar durante 21 días en el arquetipo de la sanadora. Haz cada punto con
conciencia y presencia. Recuerda registrar cada uno de los pasos en tu diario
de registro.
1. Dedica al menos
quince minutos al día a la meditación tumbada. Registra tus
experiencias en tu diario o crea un diario especial para esta
meditación
Meditación tumbada
Vas a acceder con tu sanadora interna.
Vas a buscar:
Honrar el tiempo dedicado a lo sagrado. Es un tiempo dedicado a la
introspección, a la contemplación, al descubrimiento: a honrar lo sagrado o
divino.
Postura
Túmbate en el suelo con los ojos abiertos y suavemente enfocados
en un punto lejano. Coloca tus brazos a ambos lados, dejando uno de ellos
descansar paralelo al cuerpo y doblando el otro por el codo, con el antebrazo
perpendicular al suelo. El antebrazo elevado te impedirá dormir; si te duermes,
el brazo te despertará al caer al suelo o sobre tu cuerpo.
Proceso
Dentro de esta postura y de este tiempo dedicado a lo sagrado
puedes elegir
conscientemente sanarte y sanar a los demás. Recomiendo comenzar
sanándote a vos misma y luego abrirte a sanar a otros. Puedes tomar contacto
con la energía curativa, nutricia, amorosa y reconfortante que reside dentro de
ti, y solicitar la ayuda y la
guía divina para sanar las partes heridas de tu naturaleza.
La meditación tumbada es la postura más asociada con la
recuperación de la plenitud y la experiencia directa del amor humano y divino.
Es una postura universal que todos los seres humanos utilizamos para descansar,
dormir y soñar. Utilizada conscientemente, la postura misma puede ser un
vehículo que te permita desarrollar la autoestima y cuidar de ti mismo en la
misma medida que cuidas de los demás.
2. Dedica entre cinco
y diez minutos al trabajo de acunamiento para mantener y aumentar tu autoestima
El ejercicio del acunamiento es una cuádruple práctica dedicada a
honrar al gran ser que eres y a recordar la profunda interconexión que sustenta
y vincula a todos los seres.
Túmbate en la postura del sanador interno: coloca tu mano derecha
sobre el corazón y la izquierda sobre la derecha.
A continuación:
· reconoce tus puntos fuertes y talentos,
· reconoce los rasgos que más te gustan de tu carácter,
· reconoce las contribuciones que has hecho y que estás haciendo,
· reconoce el amor que has dado y el que has recibido.
3. Identifica tu
herida: esa historia personal que siempre compartes y que está vinculada con
algún suceso traumático. Ofrece esa herida a un árbol especial y no vuelvas a hablar de ella.
Cuando le entregas tu herida a un árbol, los seres de la
naturaleza tejen un bálsamo protector en tu herida, y ella va sanando.
4. Realiza los viajes
con acompañamiento de tambores.
Registra que sucede luego de cada viaje.
¿A qué mundo fuiste?
¿Que memorias se despertaron?
¿Que emociones fluyeron?
Puedes realizarlo más seguido, y repetir la misma grabación. Pero
te recomiendo que le des tiempo al proceso.
5. Dedica algún tiempo
cada día a comprobar el estado de tu corazón de cuatro
compartimientos.
¿Estás prestando atención a lo que tiene corazón y significado
para ti?
¿O está tu corazón atrapado en los «debería»?
Las preguntas
disparadoras están basadas en el libro las cuatro sendas del chamán de Ángeles
Arrien.
te dejo los links para descubrir 2 diarios de registro para la sanadora interna
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